viernes, 11 de enero de 2013

LA COFRADÍA DEL CRISTO DE LA HUMILDAD DEL CONVENTO DE LA MERCED CALZADA DE GRANADA




JESÚS DE LA HUMILDAD O DE LAS BURLAS



         Antonio Padial Bailón

        En la revista “Gólgota”  de junio de 2010, en su nº 46, abordé el estudio somero de una cofradía de penitencia, que se había fundado en el último cuarto del siglo XVII: La Hermandad de Jesús Nazareno del Convento de la Merced Calzada, de las que postulábamos que constituía, de alguna forma, la pervivencia o transformación de otra más antigua cofradía de penitencia que se fundó en el siglo XVI: la Hermandad de la Sangre de Cristo, en el Convento de la Merced de Calzados.


Actual estado de la Iglesia de la Merced
   
   Aquella Hermandad de la Sangre de Jesucristo de la Merced (convento situado entre la parroquial de San Ildefonso y la  Cuesta de la Alhacaba, que fue, no hace mucho, Gobierno Militar),decimos que daría lugar, antes de 1684, a la de Jesús Nazareno de dicho convento.

   
  Esta nueva hermandad del Nazareno surgida de la Cofradía de la Sangre de Jesucristo tenía en su seno otra hermandad de penitencia formada en torno a una de las imágenes de la cofradía: la de Jesús de la Humildad, que también perteneció a la hermandad matriz de la Sangre de Cristo.  

      En 1729, tras varios años de decadencia, la hermandad de Jesús Nazareno de la Merced se va a reorganizar formando nuevas reglas en ese año. Estas reglas prescribían realizar la estación de penitencia del Miércoles Santo con sus numerosos pasos[1]. Así, en el primer cabildo de 6 de abril de 1730 celebrado tras la reorganización de la cofradía, se acuerda que: "la Hermandad de Jesús Nazareno que de muchos años a esta parte se allaba perdida” [2] y que “… siendo, como es, el primer año, para que se amplíe más la devoción de Jesús, se saque la dicha prosezión la Semana Santa venidera de este año” (1730). 
    
      Ese año se decide sacar la procesión con los ocho pasos que solían componerla los: de la Santa Cruz, San Pedro Nolasco, Jesús de la Humildad, Jesús de la Columna, San Juan, Jesús Nazareno, el Crucificado y el de la Dolorosa, que parece tenía el título de Ntra. Sra. de la Luz, según el inventario de la hermandad de 1731, aunque también figura otra imagen de la Virgen de la Concepción, que sería la principal advocación mariana de la cofradía. 

   La hermandad para sacar tan elevado número de pasos se encontraba con la dificultad de no tener los suficientes horquilleros, pues la mayoría querían serlo del paso de Jesús Nazareno. Con esfuerzo se logró cubrir con horquilleros los pasos del Crucificado y el de la Dolorosa y se decidió que, dado el elevado número de hermanos y devotos, emitir unas cédulas para que estos las suscribieran y cubrir las horquillas de los pasos que faltaban, entre ellos el de Jesús de la Humildad, procediendo a sortear las mismas.

      Por lo tanto, en 1730, el Paso de Jesús de la Humildad pertenecía a la Hermandad de Jesús Nazareno de la Merced. No va a permanecer esta filial de Jesús de la Humildad mucho tiempo unida a la del Nazareno.  En los años siguientes, entre los devotos y hermanos que lo procesionaban se formaría una hermandad en torno a la imagen de  Jesús de la Humildad, que se independizará de la del Nazareno en 1740. 

El libro de cuentas (al que pertenece el grabado que se adjunta) se inicia en junio de ese año; si bien hay en él una serie de páginas en blanco en prevención de anotar datos y cuentas anteriores a esa fecha. Esta independencia de la Hermandad del Nazareno no afectaba a que realizaran juntas ambas hermandades la estación de penitencia del Miércoles Santo desde su sede de la Merced.






Del libro de cuentas de la Hermandad de Jesús de la Humildad, comienza en 1740, año en que entraron a servir la hermandad los mayordomos Pedro Alonso y Joseph de Quirós y abarca el periodo de1740-1763[3]. Libro de que podemos deducir una serie de interesantes aspectos de la misma: 

La hermandad, como era corriente en casi todas las hermandades, además de sus actos penitenciales y cultuales, tenía una finalidad importante de entierro y sufragios para sus hermanos difuntos. Esto constituía, a mi modo de ver en la sociedad devota de aquellos siglos, el aliciente principal de la adscripción de los hermanos a la cofradía, sin menoscabo de la devoción a la imagen. Constituía una especie de seguridad social de aquellos tiempos. La hermandad, en la época que comentamos, gastaba 25 reales de vellón en cada entierro o “cumplimiento de hermanos difuntos”.

Contaba la corporación nazarena con hermanos, no sólo en la ciudad, sino también en el cercano pueblo de "Malacena" (Maracena). 

Una procesión  barroca

En pleno apogeo de la estación penitencial barroca, la procesión del Miércoles Santo se iniciaba con el paso del estandarte de damasco color carmesí con cordones “carmesí y blancos” . Era la principal insignia de la cofradía que anunciaba la llegada de la corporación nazarena en cofradía de penitencia. Este estandarte llevaba una tarjeta de plata repujada en el centro, siendo también de plata la vara. Después irían los hermanos con bocinas y los hermanos con túnica, intercalados entre los pasos. Seguía el paso de “Pilatos”, que costó a la hermandad 200 reales componerlo en 1742, siendo mayordomos Fernando Pisarro y Manuel Gómez. Para dicho paso, que probablemente se formaba con personas, se alquilaban vestidos de época, casi siempre en la Casa de Comedias (al principio de la calle de Mesones y calle del Milagro).   
   
El elemento musical de la cofradía era importante y muy peculiar, pues iban en la procesión cincuenta tambores, que ayudaban a marcar el paso y una escuadra de “armaos” con sus oficiales a la jineta, con penachos de plumas, armas y picas, que solían ser, asimismo, alquiladas para la ocasión. Dentro de la procesión también llevaban otras bandas musicales. También, hacia 1763, participaban en la misma personajes vestidos de fariseos y evangelistas, cubriéndose el rostro con sus correspondientes caretas, así como, un niño representando al Niño Jesús, seguramente con atributos de Pasión. Durante el recorrido iban hermanos pidiendo limosna con la bacinilla.


Crucificado de la Sangre. Hoy Parroquia de Nª.Sª de las Mercedes


Luego vendrían las andas con la imagen de Jesús de la Humildad, con corona y potencias de plata y una caña en la mano y el tradicional palio de respeto portado por los palieros. 

En los inventarios de la hermandad aparece una cruz de “palo pintada”, que es posible que iría formando parte del paso con un sayón realizando los preparativos de la Crucifixión. Esta hipótesis podría encajar con el grabado que aparece en la página primera del libro de cuentas en que se muestra dicho sayón haciendo dichos preparativos junto a Jesús. Después irían las andas de la Virgen, que según el referido inventario llevaba toldilla (utiliza esta palabra en vez de la de palio). Finalizada la procesión se procedía a celebrar un”agasajo” a los horquilleros, palieros y clero.

A Jesús de la Humildad lo veneraba la hermandad en la tercera capilla del colateral izquierdo de la iglesia, en la que se gastó 177 reales en arreglarla en 1744, siendo mayordomos Salvador Gómez y Cristóbal Rodríguez, cerrándola ese año con una reja con un costo de 60 reales.

Parece que la cuantía de los gastos realizados en el inicio de la hermandad determinó que el 1743 no hiciera la estación de penitencia. En los años siguientes parece que la cofradía sacó los pasos del Crucificado y del Señor de la columna, pues los horquilleros de dichos pasos contribuyeron con 150 y 120 reales, respectivamente, para ayuda a la procesión. Ese año se arreglaron también las andas, blandones y toldilla de la Virgen y se hicieron horquillas de plata.


San Pedro Nolasco
La Hermandad sufrió una importante crisis en el año 1752, pues la última anotación en el libro es de una visita pastoral de 10 de agosto de ese año. A partir de esa fecha no se hacen  anotaciones hasta el cabildo de 27 de octubre de 1755 en que se eligen mayordomos para 1756 a Mateo Gómez y Juan Tortosa. Dicha crisis parece superarse en 1758, reuniéndose el cabildo el día 14 de mayo de ese año, en la sala capitular del convento “para volver a levantar dicha cofradía por averse perdido quasi en un todo”, eligiendo hermano mayor a Juan Moreno y mayordomo a Juan Portillo, que se reeligieron en los años siguientes.

En la entrega de bienes que se hace se describen los atributos de la imagen: una hechura de Jesús de la Humildad con corona de espinas y potensias de plata y dos milagros de plata y caña y cordones de ilo de oro item mas un retablo de talla más un velo encarnado con su laneta de tafetán”. El altar de la capilla  se presentaba con un frontal de damasco verde y sobre dicho altar un retablo que se terminó de dorar en 1760, a expensas del mayordomo Juan Moreno, y por el que le debía la hermandad 300 reales, débito que le fue perdonado por el referido mayordomo.   


CRISTO DE LA HUMILDAD EN UN TRIDUO DE 2010
La imagen de Jesús de la Humildad de esta hermandad, seguramente es la que se venera en la colindante iglesia de San Ildefonso con el titulo moderno de "Jesús de las Burlas", de estilo cercado al maestro Pablo de Rojas y que tiene que ser de época cercana a la fundación de la Cofradía de la Sangre de Cristo, fundada en el  último cuarto del siglo XVI. 

Esta hermandad de Jesús de la Humildad, junto con la de Jesús Nazareno de la Merced, habían sido continuadoras o escendidas de la Hermandad de la Sangre de Jesucristo.  Estas y otras cuestiones están pendientes de aclarar; máxime cuando en dicho siglo XVIII aparece una Cofradía de la Sangre de Jesucristo en el convento de la Victoria  con relaciones con la de la Humildad de este convento.  

También la imagen de Jesús de la Columna y la del Crucificado - hoy en la parroquia de las Mercedes de la Casería de Montijo-, fueron procesionadas en las estaciones de penitencia en distintos años del siglo XVIII, por estas hermandades de la Humildad y el Nazareno y que, también procederían de dicha Hermandad de la Sangre de Jesucristo de la Merced. Todas ellas eran imágenes del siglo XVI, cuándo se funda esta cofradía de la Sangre, y debidas a la gubia de Pablo de Rojas o de algún escultor de su círculo.


JESÚS DE LA COLUMNA ( Taller de Pablo de Rojas)


La Venerable Hermandad de Jesús de la Humildad de la Merced Calzada siguió existiendo y procesionando el Miércoles Santo hasta finales del siglo XVIII (en 1791 lo hace) y como tantas otras hermandades desaparecería con la invasión francesa, hacia 1810, cuando ocuparon las tropas napoleónicas varios conventos granadinos. 

Si la hermandad después de la Guerra de la Independencia se hubiera reorganizado de alguna manera, la desaparición definitiva se produciría con la exclaustración de 1835-1836. Las imágenes pasarían a la parroquia de San Ildefonso, donde aún perduran algunas de ellas y otras están en otros templos de la ciudad.  

Es de lamentar, que estas imágenes y hermandades de tanta historia no se hayan recuperado para la Semana Santa moderna.  

IGLESIA DE SAN ILDEFONSO DE GRANADA



[1] Puede que dicha reorganización de la Hermandad de Jesús Nazareno de la Merced, que todo apunta que se llevó a cabo hacia 1729 con nuevas reglas, se tratara en realidad de la reorganización de la Hermandad de la Sangre de Jesucristo con el titulo ahora de Jesús Nazareno.


[2] Archivo Histórico del Arzobispado de Granada, Legajo 27-F, pieza nº1.
[3] Archivo Histórico del Arzobispado de Granada, legajo 111, pieza 7.

2 comentarios:

  1. Hacía muchísima falta que se difundieran asuntos religiosos, históricos, estéticos, artísticos y cofrades de la ciudad de Granada. Que junto a tus variadas y diversas publicaciones, cualquiera, desde cualquier rincón del Mundo y de forma rápida, pudiera acceder a contenidos que deberían ser casi obligatorios en un ciclo de formación cofrade granadina.

    Yo te doy las gracias sobradas po todo el esfuerzo que dedicas.

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    1. Gracias a ti David, esto que dices es lo que da sentido a tantas horas que paso, cual ratón de archivo, ante documentos que, poco a poco, nos van dando luz a la rica historia cofrade que tiene nuestra querida Granada.

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