viernes, 30 de mayo de 2014

HERMANDAD DEL SANTO CRISTO DE LA ESPERANZA Y VÍA SACRA






HERMANDAD DEL SANTO CRISTO DE LA ESPERANZA Y VÍA SACRA

Antonio Padial Bailón

Esta hermandad es otra de las numerosas corporaciones pasionistas de Vía Sacra que proliferaron en la Granada de los siglos XVII y XVIII, casi todas fundadas en parroquias, excepto algunas como la del Pretorio, fundada en San Antón y la del Cristo de las Penas de Santo Domingo y alguna en la Victoria. Al contrario de las penitenciales que lo hicieron en conventos casi todas ellas. 

La Hermandad del Cristo de la Esperanza y Vía Sacra se fundó en la primitiva iglesia parroquial de la Magdalena, cuando ésta se ubicaba en la calle de Mesones, esquina a la calle Arco de las Cucharas. 

Esta antigua iglesia dejó de cumplir sus funciones en 1837 y por orden del Gobernador Civil, Agustín Romero, fue cerrada y trasladada la parroquia ese año a la iglesia del Corpus Christi, de Agustinas Descalzas, donde hoy permanece. Después, en 1843, la antigua parroquial fue vendida a un particular. Sólo se permitió trasladar a la nueva parroquia las imágenes, púlpito, pinturas y con ellas pasó el Cristo de la Esperanza de cuya hermandad vamos a tratar.

El templo antiguo de la Calle Mesones no desapareció y en él se estableció una gran tienda, llamada "Tejidos la Magdalena", utilizando la nave y sus capillas con mostradores y estanterías de tejidos. La parte de la fachada, primeras capillas y torre sí se demolieron a finales del siglo XIX para hacer unos apartamentos.

Toda la iglesia y tienda de tejidos "La Magdalena" desapareció en 1971 para construir un edificio de grandes almacenes de la cadena Voolworth, que se demolió en 1980 y se vendió a la Diputación Provincial. Ésta construyó para sus servicios el edificio actual que hoy lo ocupa el Catastro Provincial. 


Fundación

La hermandad se funda en 1721, (probablemente de hecho se fundaría años antes) en el que son aprobadas sus reglas por el arzobispo D. Francisco Perea y Porras con el título de Santísimo Cristo de la Expiración y Vía Sacra, siendo uno de sus fundadores D. Joseph de León (1). Esta advocación va a proliferar en varias hermandades de la ciudad y provincia y dará lugar, por este motivo de coincidencia en el título, a diversos conflictos entre ellas, que las llevarán en algunos casos, como ocurrirá en ésta que tratamos, a que sea obligada a cambiar advocación.  

Uno de estos conflictos se produce en 1725, cuatro años después de su fundación. En él se enfrenta con la hermandad del Cristo de la Expiración del Sagrario de la Catedral precisamente porque ambas hermandades solicitaban sus demandas en las calles de la feligresía con el mismo título de "Expiración y Vía Sacra". 

En este punto, se me planteaba una incógnita al respecto. En la iglesia del Sagrario, según las fuentes consultadas, existían dos hermandades de vía sacra: la Hermandad del Cristo de los Trabajos y Vía Sacra y la Hermandad del Cristo de la Expiración y Vía Sacra. En principio, podía motivar la confusión con cual de estas dos hermandades tuvo lugar este conflicto de 1725, pues sólo se referían los documentos a "hermandad de la vía sacra del Sagrario", sin pormenorizar la advocación del Cristo. De hecho, en algún artículo reciente he caído en dicha confusión por creer que el la iglesia del Sagrario sólo existía una hermandad de vía sacra, la del Cristo de los Trabajos. Actualmente, tengo claro que con sede en dicha iglesia existieron dos hermandades de este carácter: la del Cristo de los Trabajos y la del Cristo de la Expiración y fue con ésta última con la que tuvo el pleito.


Posible Cristo de la Expiración del Sagrario (Hoy Buena Muerte). Tal vez de Bernabé de Gaviria

La imagen de este Cristo de la Expiración del Sagrario,  no debe ser otra que la atribuida tradicionalmente (Gómez Moreno) al maestro Pablo de Rojas, como tantos Crucificados, que no todos deben de ser suyos. En el caso de éste del Sagrario, de cabeza más alargada, sin "contraposto" excesivo, ni utilización de la cuerda para sostener el perizoma (muy utilizada en Rojas) y otras consideraciones de análisis escultórico más profundo que observa el profesor León Coloma, hace pensar, que mas bien la atribución de este magnífico Crucificado debería de dirigirse hacia Bernabé de Gaviria, el discípulo de Pablo de Rojas. Hoy tiene la advocación de Cristo de la Buena Muerte, que le fue impuesto por una Asociación que le daba culto en los años treinta del pasado siglo.  

Continuando con el conflicto entre las dos hermandades del mismo título, la del Sagrario y la de la Magdalena, el demandante de limosnas de la hermandad de éste último templo, Manuel Yesares fue encarcelado por esta causa y se le recogió la bacinilla con la que pedía y todo lo recaudado en ella por el sitio de las Pescaderías, cerca de la plaza de Bibrambla, por hacerlo en la circunscripción del Sagrario y no en la de la Magdalena a la que pertenecían las Carnicerías de la ciudad. 


Iglesia de la Magdalena desde la Plaza de Bibrambla. Bajo los arcos estarían las Carnicerías 

Al año siguiente, 1726, el fundador Joseph de León, por no asistir el hermano mayor ni el mayordomo a los entierros de los hermanos, pide  al Provisor del arzobispado que nombre cuatro mayordomos a la hermandad cada año y aunque no se sabe la respuesta, parece que pudo acceder, en parte, años más tarde, pues en 1732 aparece la hermandad con cuatro mayordomos. 

En dicho año (1732) se reproduce el conflicto con la hermandad del Sagrario por los mismos motivos, es decir, por pedir con el título de "hermandad de la Expiración y Vía Sacra. Varios devotos se habían ofrecido a demandar limosnas por devoción al Cristo y atender otros fines sociales de la hermandad y los del Sagrario les volvieron a recoger la bacinilla con lo recaudado.

El hermano mayor de la hermandad de la Magdalena, Juan Berdajas o Berdayas, así como el mayordomo Cristóbal Sánchez acudieron al Provisor y Vicario General alegando que la hermandad tenía en sus reglas aprobado el título de Expiración y autorización para pedir limosna por toda la ciudad y lo usaban con este derecho, necesitando "por las estrecheces que sufre la hermandad" pedir limosna para el culto del Cristo y atender las obligaciones de sufragios y entierro de sus hermanos y cedían en quitar de la bacinilla de las demandas el título de Vía Sacra, para pedir sólo con el de Expiración. 

El fiscal del arzobispado, Felipe Gómez de Otazu, en su informe accede a que suprima el título de Vía Sacra para pedir sólo con el de Expiración y que pudieran hacerlo por toda la ciudad, excepto por el término de la parroquia del Sagrario.

Pero una tercera hermandad con el mismo título, más antigua que las de la Magdalena y del Sagrario, la del la Expiación de la iglesia de San Gil, por medio de su hermano mayor Joseph Clarés y sus tres mayordomos se oponen a esta resolución para que no se la autorice pedir con dicho título 


"..a nuestra noticia ha llegado que la hermandad de la vía sacra de la Magdalena pretende licencia para usar el nombre y vocación de Expiración, el mismo que mi hermandad tiene desde inmemorable tiempo y que es el título de su capilla, en grave perjuicio de esta hermandad..."



La hermandad del Cristo de la Magdalena, bien por no desear que se sucedieran los conflictos, costosos para una hermandad de escasos recursos económicos, bien por reconocer que el nuevo oponente ( la de San Gil) era hermandad muy antigua y no tenía perspectivas de ganar el pleito, decide variar su titulo por el de Cristo de las Agonías:


"[...] reconocemos la justa pretensión de la dicha hermandad que así se sirve en dicha parrochial de Sr. San Gil y que an estado y están usando del dicho título de Stmo. Christo de la Expiración, así en sus cabildos y demás actos... y como tenemos concordia y unión, dicha nuestra hermandad y la referida y que deseamos que el culto Divino vaia en aumento y no en disminución por medio de pleitos...y uso del mismo título con que se puedan confundir las demandas...queremos usar de distinto título y que no aia otro...por lo qual eleximos el de Jesús de las Agonías" .

 El Provisor acepta el cambio de advocación pero exige que se convoque a la hermandad en cabildo general para su aprobación y aleguen los hermanos lo que les pareciere oportuno, lo que efectivamente hicieron el día 13 de julio de 1732.


Cristo de la Expiración de San Gil Siglo XVI ( atribuido a de Diego de Aranda)

La reunión fue en la Capilla de San Fernando de la iglesia de la Magdalena, que probabablemente era la capilla sede de la hermandad. El notario comenzó por leer las actuaciones que se habían realizado en el pleito y la decisión adoptada por el hermano mayor y mayordomos de cambiar la advocación del Titular por el de Cristo de las Agonías, pero se puso de manifiesto en el cabildo que también existía otra hermandad en la iglesia de San Andrés con este título, por lo que se adoptó el acuerdo de que el título definitivo fuese el de Cristo de la Esperanza


"Dixeron que atento a que en la yglesia parrochial de Señor San Andrés tienen noticias de que ai una hermandad que se sirve con el título expresado de Stmo. Cristo de las Agonías, para excusar pleitos y quimeras elixen por título el de Stmo. Cristo de la Esperanza de que parece no ai otro en esta ciudad y desde luego esta hermandad pide licencia al provisor para usar dicho título de Cristo de la Esperanza".

 El Provisor el 8 de agosto de 1732 aprueba el nuevo título de la hermandad e imagen y manda borrar de la bacinilla y escritos esculpidos o anotados, así como, que en la Reglas se anote y ponga la nueva advocación de Hermandad del Sto. Cristo de la Esperanza y Vía Sacra (3). Así pues, sólo once años (1721-1732) usó la hermandad que estamos considerando el título de Expiración.

La capilla y sus imágenes

En 1735, asentada la hermandad en la capilla de San Fernando, que era la segunda de la derecha, entrando en la iglesia, siendo hermano mayor Esteban Toro, la restauró y enriqueció, tratando de adquirirla a la fábrica de la parroquia, junto con la bóveda para enterramiento de los hermanos, aspiración que no llegó a verse materializada por oposición de los beneficiados de la parroquia. Sería en 1748, cuando pasó a propiedad de la hermandad por dar autorización para ello el arzobispo D. Felipe de los Tueros y Huerta.

La capilla la presidía el Crucificado en su retablo y, en 1768, se veneraba en ella una Virgen del Mayor Dolor, el Santo Sepulcro, María Salomé y San Juan y otras de medio cuerpo de la Virgen y San Juan y el Padre Eterno(4). Tal vez también una Magdalena arrodillada abrazando la Cruz, según se aprecia en un grabado de 1731. 


La Virgen del Mayor Dolor, que aparece en el inventario del citado año, pudiera ser la imagen de la Dolorosa sedente de la Aflicción (llamada por los fieles de los "Chocolteros") que hoy se venera a los pies del Crucificado, imagen que se ha relacionado con el escultor Miguel Verdiguier, pero que pienso que puede pertenecer más bien al círculo de Ruiz del Peral, situando su factura alrededor de 1750.


Soledad de la Aflicción de la Magdalena bajo el Cristo de la Esperanza. Salió bajo palio con Jesús del Rescate.

Esta imagen de Dolorosa al pie de la cruz salió en paso de palio en Semana Santa con la Cofradía de Jesús del Rescate en los años 1928 al 1931 y 1935, pero dejó de salir, pasado el paréntesis de la Guerra Civil, al fundarse en la misma parroquia la Cofradía de Ntra. Sra. de los Dolores.  


Dolorosa de la Aflicción o de Mayor Dolor con Jesús del Rescate hacia 1930. De la Hermandad del Rescate.

En cuanto a la imagen del Cristo de la Esperanza, que se ha relacionado con el escultor Agustín de Vera Moreno y es posible que pueda ser de él si la imagen se realizara en 1720 o 1721 para crear en base a ella la hermandad. No obstante, en el momento de fundación legal de la hermandad (1721) sería bastante joven (23 o 24 años, pues parece que nació en 1697). Pero si la hermandad se creó años antes de la aprobación de sus reglas, como solía ser usual, o se erigió en base de la devoción a una imagen preexistente, dicho escultor hubiera sido demasiado joven o, tal vez, ni hubiera nacido aun.   

Imagen poco estudiada por los peritos en arte, a ellos debe corresponder su análisis de estilo, que aun no se ha producido seriamente. Por otra parte, dadas las características de estilo de la imagen, se aleja también de las formas estilísticas de los escultores más conocidos de ese momento (Diego de Mora o Risueño). Puedo, por lo expuesto hasta aquí, proponer otra dirección a seguir: la de que la imagen se labrara antes o mucho antes de la fundación de la hermandad. En esta línea, podemos pensar que existió un escultor poco conocido, discípulo de Alonso de Mena, que trabajó para la iglesia antigua de la Magdalena, con sólo una obra conocida (la Magdalena de su portada y reparó otra imagen de la Santa) y que se sabe que realizó también un Crucificado (5), que bien pudiera ser éste de la Esperanza. Tal escultor fue Juan Sánchez Cordobés.    


Cristo de la Esperanza ¿Agustín de Vera o Sánchez Cordobés?


La hermandad recorre el último tercio del siglo XVIII, con cierta precariedad de medios económicos. Desde luego, no corrían con la Ilustración tiempos especialmente favorables para las hermandades, como no lo fueron los siguientes de la primera mitad del XIX. El pueblo, paulatinamente, no irá viendo en las hermandades la solución a sus problemas de seguridad y amparo en enfermedad, defunción o auxilio a viudas y huérfanos...etc., como hasta entonces. Quizá por estos motivos y por las cortapisas que imponen la normas del "Siglo de las Luces" casi no se fundan hermandades y van desapareciendo muchas de las que existían. 

El siglo XIX 

Así llega la hermandad al siglo XIX y sus convulsiones sociales y políticas, iniciándolo la epidemia de fiebre amarilla de 1804 y la Guerra de la Independencia, durante la que el general francés Sebastiani manda realizar un inventario de bienes y alhajas  de la hermandad en diciembre de 1810 el que aparece: la imagen del Cristo con su corona y potencias de plata, seguramente las que hoy tiene puestas la imagen; la Dolorosa con su diadema de plata (también hoy la tiene); las imágenes de San Juan Evangelista y María Salomé y "además un velo de gasa del Santo Sepulcro".  

Todas estas imágenes pasionistas nos hacen pensar que la hermandad realizaba prácticas penitenciales, aunque no era genuinamente de penitencia. Así, salía el Viernes Santo, como lo hacía todos los viernes del año para realizar la vía sacra al convento carmelita de los Mártires de la colina de la Alhambra y es muy probable que, al menos, en la vía sacra del Viernes Santo representara con sus imágenes algunos pasos de la Pasión, inclinándome a creer que a la llegada de la procesión al convento de los Mártires, dadas las imágenes pasionistas que poseía, se representara la escena del Calvario con el Crucificado, la Virgen sedente al pie de la Cruz, San Juan y María Salomé, seguramente también con la Magdalena (en la iglesia existía más de una). También poseía un Santo Sepulcro para depositar una imagen de Jesús (no sabemos si el Crucificado pudo tener los brazos articulados o utilizaban otro de pequeño tamaño que tenía la hermandad).


La Magdalena, atribuida a José de Mora, de la iglesia de la Magdalena a quien es posible que diera culto la Hermandad

El Cristo, seguramente, se llevaría a la vía sacra u otras procesiones, sólo los días de celebraciones  especiales y, normalmente, la procesión de vía sacra se realizaría con el Crucificado pequeño, que se presentaba con corona, cruz y potencias de plata, además llevaba "tonelete", de los que poseía, al menos, tres; asimismo, poseía faroles para la procesión, campanilla, iniciándose la comitiva con la cruz  de plata y el estandarte de damasco morado. Tres llaves tenía la hermandad para abrir las puertas del convento de los Mártires (6).  

Quizás, este aumento de prácticas penitenciales que se daría en la hermandad a partir de mediados del XVIII la determinaran a reformar sus reglas en 1768, momento en que contaba con 185 hermanos. Por reglas, tenían obligación de realizar la vía sacra los viernes; lo prescribía su capitulo 4º de las fundacionales de 1721: "[...] el hermano mayor y mayordomo  vengan obligados a asistir todos los viernes del año por la noche para sacar la Vía Sacra...con la mayor decencia y devoción".



Tras la invasión francesa la hermandad quedó bastante debilitada y sólo poseo noticias de las funciones que realizaba el día 3 de mayo, Invención de la Santa Cruz, los años 1821 y 1823, aunque es posible que las celebrara también otros años a parte de estos.

La hermandad en la nueva parroquial

Poco después, en 1837, se cierra la iglesia parroquial primitiva y sus funciones parroquiales pasan a la iglesia de las agustinas del Corpus Christi, donde hoy permanecen, vendiéndose en 1843 la iglesia a un particular, como hemos expresado al comienzo de este trabajo. 

La Vía Sacra hacía tiempo que no se celebraba, probablemente desde antes de la guerra contra los franceses. Va a ser después con la Restauración de la monarquía borbónica, en 1871, cuando se revitaliza la hermandad, instaurando nuevos cultos a la imagen. 

En 1871, una rogativa al Cristo será el primer indicio de la recuperación de la hermandad (7). A partir de ese momentos se le dedicará a la imagen un setenario los domingos después de Semana Santa, con función principal el último de ellos a finales de mayo o principios de junio, al modo como se hacía con otras imágenes de gran devoción, como los "Siete Reviernes" al Cristo de la Luz o el setenario al Cristo de la Salud de San Andrés. 

A partir de este momento, se repetirán todos los años estos cultos a la imagen, predicando en ellos los mejores oradores sagrados de la ciudad. Por la mañana de cada uno de estos domingos se le dedicaba una misa cantada y por la tarde el ejercicio del setenario (8).


Cristo de la Esperanza y Ntra. Sra. de la Aflicción

En 1894, sus mayordomos eran D. Indalecio Abril Ramírez, D. Alejandro Romera del Barco, D. Pedro Nestares Pedriacci y D. Pedro Benavides y Chacón, de la alta burguesía granadina. A estos cultos asistía la capilla de música de la Catedral y otros años la capilla isidoriana, ganándose indulgencias de las muchas con que contaba la hermandad (9).

En 1906, eran sus mayordomos D. Francisco Benavides Chacón y otros miembros de esta familia. Por estos años (1908) aparece la hermandad unida a la Sacramental de la Magdalena, calificándola en las noticias de prensa de Ilustre Hermandad Sacramental. Eran sus mayordomos en 1916, D. Baltasar Díaz de Ribera, D. José Jiménez de la Serna y Agrela y D. Manuel López Banís. Ese año predicó el setenario, entre otros, el Beato D. Manuel Medina Olmos, que entonces era rector del Sacromonte, obispo auxiliar de Granada y después sería obispo de Guadix, sacrificado en la Guerra Civil (10). 


Beato Medina Olmos
En 1923, la hermandad aparece regida por señoras como mayordomos de la misma, que lo eran en ese año: Dª Elisa Chacón y Pérez del Pulgar, Dª Magdalena Zárate y Vasco y Dª Aurora Benavides Chacón y Márquez. Cada domingo del setenario se predicaba una de la Siete Palabras que Jesús pronunció en el Calvario (11).

Hasta 1926 se dan noticias en la prensa de la hermandad y de sus setenarios al Cristo de la Esperanza, probablemente perduraron hasta la Guerra Civil. 

La endogámica relación en un círculo limitado de familias de la aristocracia y burguesía granadina en las últimas décadas de su existencia, que no supo o no quiso abrirse a más amplios horizontes sociales,  tal vez limitó excesivamente el desarrollo de la hermandad hasta hacerla desaparecer hace poco más de ochenta años. Aun no está extinguida canónicamente, pero está a punto de hacerlo después después de 293 años de existencia.  


Jesús del Rescate y Cristo de la Esperanza


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1. ARCHIVO HISTÓRICO DEL ARZOBISPADO DE GRANADA, legajo 3 F, pieza 1.

2. Ibídem, legajo 16 F (a), pieza 5.

3. Ibídem, legajo 16 F (a) la referida pieza.

4. LÓPEZ-GUADALUPE  MUÑOZ, Miguel Luis, Las cofradías de la parroquia de Santa María Magdalena de Granada en los siglos XVII_XVIII. págs. 92 y sigs. Crónica Nova 1992. Universidad de Granada.

5. GALLEGO Y BURÍN, Antonio, Guía de Granada. pág. 206, edición 1982.

6.  LÓPEZ-GUADALUPE  MUÑOZ, Miguel Luis, opus cit. pág. 195.

7. Diario " La Alhambra" de 24 de marzo de 1871. 

8. Diario "El Defensor de Granada" de 26 de abril de 1885.

9. Varios periódicos de la época.

10. Diario " La Gaceta del Sur" de 25 de abril de 1908 y de 30 de abril de 1916.


11. PADIAL BAILÓN, Antonio, Antiguas devociones granadinas VI: La Antigua e Ilustre Hermandad del Santísimo Cristo de la Esperanza y Vía Sacra de Granada.Revista Gólgota, Reflexión 2005, págs. 63 a 67. Boletín de la Federación de Cofradías de Granada. Es artículo es corregido y ampliado por el presente trabajo. 

viernes, 28 de marzo de 2014

MUY ANTIGUA, REAL E ILUSTRE HERMANDAD DEL SANTÍSIMO CRISTO DE SAN AGUSTÍN







MUY ANTIGUA, REAL E ILUSTRE HERMANDAD DEL SANTÍSIMO CRISTO DE SAN AGUSTÍN, SAGRADO PROTECTOR DE GRANADA

Antonio Padial Bailón

   
    Estamos ante una de la más devotas imágenes de la ciudad de Granada y, también, ante uno de los Crucificados más antiguos de la ciudad y una de las devociones más universales en España: la del Santísimo Cristo de Burgos, conocido en muchos lugares, como en Granada o Sevilla, con el título de Cristo de San Agustín o en otros como Cristo de Cabrilla (Cabra de Santo Cristo en Jaén).

     Van a ser los Padres Agustinos de la ciudad de Burgos, quienes difundirán esta devoción cristífera por sus conventos del resto de España. Hoy la imagen se venera en la catedral de dicha ciudad por haberse allí trasladado después de que se exclaustraran los frailes agustinos en 1836. 
 
Santísimo Cristo de Burgos, origen de la devoción, hoy en la Catedral de  dicha ciudad


      Llegan a Granada los agustinos calzados para fundar su convento en 1513, estableciéndose, en principio, en una casa de la Alcazaba granadina en pleno Albaicín. Allí permanecieron durante cuarenta años antes de buscar emplazamiento en una zona más céntrica de la ciudad. 

      Cuando se establecieron  los agustinos el Albaicín era una de las zonas más pobladas de la ciudad, aunque la mayoría de sus vecinos la constituían moriscos, cuya conversión al Cristianismo, en la mayor parte de los casos, no iba pareja con una conversión sincera.  

     En aquellos aledaños, de escasa población de cristianos viejos y, por lo tanto, de escasas fuentes para de allegar recursos con que mantener el convento, buscan los frailes, en 1553, un emplazamiento más idóneo en la ciudad baja, junto a la Alhóndiga de los Genoveses y los baños de Abulaci, en el lugar donde hoy se yergue el llamado Mercado de San Agustín y aledaños. Allí levantaron su nuevo convento e iglesia, cuyos edificios se finalizaron en 1593.

      Sería durante su estancia en el Albaicín (1513-1553), cuando encargaran la imagen del Santo Crucifijo de San Agustín, para extender por Granada su devoción ancestral. El Santo Cristo se pudo realizar hacia 1521-1523, si su atribución tradicional a Giacopo Florentino "El indaco", que parte de Gómez Moreno, es correcta, realizándola durante su estancia en Granada para colaborar con Felipe de Borgoña (Vigarny), Alonso Berruguete y otros en el retablo de la Capilla Real.  

    No existiendo base documental, como ocurre en la gran mayoría de los casos, que ratifique y certifique la atribución al Florentino, hoy se pone en duda dicha autoría, para acercarla a Jerónimo Quijano, que también estuvo en Granada trabajando con Felipe de Borgoña y como colaborador de Giacopo Florentino, hasta 1526 en que éste fallece. A Quijano se le atribuye, con ciertas dudas, el Crucificado del Corpus de la iglesia de la Magdalena de Jaén, cercano en estilo al de San Agustín de Granada. 



     Por lo tanto, la hechura del Cristo agustino, hubo de realizarse entre 1521 y 1526 y como imagen renacentista, atribuida a Jacopo Torni Florentino "El Indaco", discípulo del gran Miguel Ángel, la talla se realizó en desnudo completo, vistiendo toneletes para ocultar la zona pudenda. 

     Desde su colocación en la nueva iglesia de la ciudad baja su devoción iría creciendo entre la población granadina, siendo procesionado en diversas rogativas como las sequías de 1587 y 1635 y otras posteriores. Henríquez de Jorquera, hacia el segundo cuarto del siglo XVII, al tratar del convento de San Agustín decía:


"Venérase en este gran convento un devotísimo Crucifijo en quien los devotos granadinos tienen puestas sus esperanzas y se manifiesta todos los viernes del año; hase sacado algunas veces de grande necesidad, por agua u otras rogativas de que su Divina Majestad ha usado de su grande misericordia".

Boceto de Diego Velázquez. A la derecha de la catedral, la torre e iglesia de San Agustín  

    Por esas fechas de la primera mitad del siglo XVII, no consta que tuviera una hermandad de culto, pero sí que era procesionado en los momentos de calamidades públicas para implorar su protección. Normalmente, como en ocurría con las imágenes de gran devoción, contaban con un velo o cortina, quizá transparente, para tenerlo reservado para esperar los días que se dedicaban para ponerlo de manifiestos a los devotos. En el caso del Cristo de San Agustín la imagen se exponía a los devotos todos los viernes del año, dedicándole esos días determinados cultos. Tal vez, como refería el profesor Smolka Clarés, se realizaban delante de la imagen ciertas prácticas penitenciales, como la flagelación. 



     En la sequía de 1635, parece ser que la imagen no llegó a sacarse en rogativa, habiéndola colocado en el cuerpo de la iglesia para recibir a la Virgen de las Angustias, cuya hermandad salió ese día, 16 de mayo, de sangre y disciplina, como lo hacía el Jueves Santo, llegada la imagen de la Virgen a la iglesia del convento comenzó a llover fuertemente. Parece que la intención pudo ser que el Cristo de San Agustín acompañara a la Virgen de las Angustias en la rogativa, pero la lluvia lo impidió, regresando al Virgen a su templo de la Carrera, una vez que el tiempo permitió que continuara la procesión de rogativa (1).  

   Unas décadas más tarde, en 1679, se declaró una terrible epidemia de peste bubónica en la ciudad; el pueblo acudió a sus imágenes de más devoción para implorar el cese de la pestilencia; el Cristo de la Salud de San Andrés fue llevado al Campo del Triunfo, donde se produjo el hecho milagroso de la paloma cuando volaba sobre los enfermos allí mantenidos en cuarentena (explicado en este blog con la historia de su hermandad, entrada de noviembre 2013); la Virgen del Rosario, cuenta la tradición dominica, se la vio sudar y derramar lágrimas durante 32 horas, como presagio de la epidemia y, declarada ésta se le hizo, el 26 de julio de 1679, una función, novena y, preparada para la procesión,"se le apareció en el entrecejo una estrella de superior hermosura, con los tres colores del arco iris que duró cincuenta días y con ello dio vista a una ciega, salud a varios enfermos";el Cristo de San Agustín fue sacado en rogativa poco después, el día 5 de agosto, puestos en acuerdo la comunidad de agustinos y el Ayuntamiento de la ciudad. 

    El resultado de tanta rogativa, según la mentalidad de la época, que veía el castigo de Dios en el desarrollo de estas epidemias, fue que remitió la enfermedad y el cabildo de la ciudad en acción de gracias al Cristo de San Agustín decidió tributar un voto de acción de gracias con función, que cada año el día 8 de agosto se ha venido celebrando, desde entonces y hasta nuestros días (actualmente se ha cambiado de fecha). 


Virgen del Rosario de Santo Domingo, en su frente apareció una estrella

    La remisión de la epidemia de peste provocó que la comunidad agustina y sus devotos decidieran inmediatamente fundar una hermandad bajo el amparo del Sagrado Protector de Granada el día 6 de agosto de 1680, (Celebración de la Transfiguración) que organizara cultos regulares a la imagen del Santo Crucifijo de San Agustín y cuyas reglas fueron aprobadas por el arzobispo fray Bernardo Alonso de los Ríos el día 29 de abril de 1681.

      El Padre de la Chica Benavides nos dice en 1764 que su capilla era la primera de la derecha en el colateral de la capilla mayor del templo, es decir, la primera desde dicha situación en el lado del Evangelio y escribía:  


"Este Simulacro es devotísimo, y se lleva las principales atenciones de este Pueblo: el que acude a él en sus mayores necesidades, logrando por este medio singulares favores, como se experimentó en la gran seca del año 1587, se sabe que en el año 1680, fue instituida una Congregación, por los primeros Sugetos de este Pueblo, de ambos Estados" (2)



    Miembros de las más aristocráticas familias granadinas formaron parte del elenco de fundadores como: los Ponce de León, Afán de Ribera, Vargas-Salcedo, Ossorio...etc.

    El número de hermanos era "Clausus", es decir, limitado a setenta y dos varones (nobles y eclesiásticos), que según la tradición era el número de los discípulos de Jesucristo. También nos dice el padre trinitario que se imprimieron sus constituciones en 1762.

     En 1695 la hermandad consigue del Alcaide de la fortaleza de la Alhambra, D. Blas Manuel de Paz que los tres días de las funciones, celebradas el 3 de mayo por la Invención de la Cruz, el 8 de agosto,  día de la función del voto y el 14 de septiembre, día de la Exaltación de la Cruz, se disparara la artillería de la Alhambra, costeando la hermandad la pólvora y el refresco a los soldados (3).      

    Ya entrado el siglo XVIII, la hermandad recubrirá la cruz de la imagen con planchas de orfebrería de plata, realizadas en 1730 por un platero llamado Romero, según se pudo averiguar, cuándo no hace muchos años se restauró la cruz. Eran tiempos de de esplendor del último Barroco en el que gran parte de las cruces de los Nazarenos de más devoción en muchas localidades de Andalucía se fabrican en piezas de orfebrería de plata con Carey, hueso o marfil.  
        
Ese año de 1730, cuando se le hizo la cruz de plata se grabó esta estampa (Museo Casa de los Tiros)

    En su altar y capilla se le dedicaban diversas mandas, como la de doña María Teresa Pretel, que mandó, en 1737, decir 1500 misas en varios altares de la ciudad, entre ellos en el del Santo Cristo de los agustinos e instituyó dos memorias de misas en el altar del Cristo (4)

  Por el ceremonial instituido por el Ayuntamiento de la ciudad en 1752 se sabe que las fiestas del voto al Cristo de San Agustín consistían en misa solemne y sermón a la que acudía a la iglesia del convento la corporación municipal a pie y solía haber procesión con la imagen por la tarde, especialmente cuando se celebraban las rogativas.

       La procesión de la tarde del Voto asistía también el Cabildo Municipal vestidos sus miembros de traje negro, sin galones ni capas ,y alumbrado con hachas de cera (5), así como, toda la comunidad y, naturalmente, asistirían los hermanos y devotos del Cristo. 
       
       Como ocurría en muchas hermandades, el Cristo permanecía oculto con un velo todos los días, excepto los viernes de cada semana, en que se ponía de manifiesto a los fieles retirando el mencionado velo.

 En 1750, se produce otra rogativa para implorar la protección del Cristo en la sequía padecida ese año, con función y procesión a la iglesia de la Virgen de las Angustias, acompañado del Cabildo de la ciudad. Esta rogativa supondría para la hermandad un nuevo esplendor y aumento de sus hermanos. Otra vez volverá a la iglesia de Ntra. Sra. de las Angustias en 1757; esta vez con motivo de la plaga de langosta que azotaba los campos granadinos. La Patrona de Granada había sido puesta en andas para la rogativa(6).

   Después de cerca de 130 años de esplendor, éste se ve truncado por la invasión napoleónica, que ocupa el convento agustino en 1810 y lo dedica a fines militares y a panadería. Aún, unos meses antes, en la Cuaresma de 1809, se anunciaba la novena que por esos tiempos se le dedicaba al Santísimo Cristo (7).


Grabado de 1796. Museo Casa delos Tiros 

    Expulsados, en 1810, los frailes y las hermandades radicadas en el cenobio por el General Sebastiani, la Hermandad del Cristo de San Agustín hubo de trasladarse a la iglesia de los Santos Justo y Pastor (antes de San Pablo de los jesuitas). Aquí, las autoridades francesas, dada la devoción del pueblo a la imagen le cedieron para el culto del Cristo un retablo de los Carmelitas Descalzos de los Mártires, que cuando se retiraron las tropas francesas y la imagen con su hermandad volvió al convento de San Agustín, fue adquirido por aquélla en 1.400 reales.   


Iglesia de los Santos Justo y Pastor segunda sede de la hermandad

     Después de la Guerra de la Independencia se fundará, en 1816, la Asociación de Señoras, como rama independiente, reconociéndose en la hermandad la importante labor que aquéllas venían desempeñando en la misma. Esta Asociación de Señoras le dedicaba cada año, el día 4 de agosto, antes que empezaran los días de la función del Voto, otra al Santísimo Cristo, que era presidida, como las de la rama masculina, por el prior del convento y en el aprisco se sentaban los cofrades varones (8). Era una hermandad muy ligada a la Orden que había difundido la devoción, en la que el prior tenía un relevante papel en la dirección de la misma. 

  En su primitiva sede continuarán, hermandad e imagen hasta los años aciagos del Trienio Liberal (1820-23), en el que, probablemente, les pudiera afectar de algún modo sus disposiciones restrictivas e, incluso, de expulsión de sus sedes que algunos conventos sufrieron en este periodo.  
        
        De todas formas, del 24 al 28 de octubre de 1833, a las 10 de la mañana, la hermandad anuncia la celebración de un quinario al Santo Cristo de San Agustín en su sede del convento agustino calzado, para implorar la misericordia divina para que cese el mal (cólera) que aflige a algunos pueblos de Andalucía y Extremadura... con misa cantada, letanía, preces y plática" (9). Aún no se había declarado la enfermedad en Granada, pero no tardaría en hacerlo.   

       Poco antes de la supresión definitiva de los conventos masculinos por la Exclaustración de 1835-36, se celebra, en 1834, otra importante función y procesión de rogativa al Cristo de San Agustín con motivo de haberse declarado la grave epidemia de cólera morbo. Tal rogativa se previó realizar el 18 de febrero, pero la autoridad por motivos sanitarios prohibió la manifestación pública, autorizándola sólo dentro del convento. No obstante, al llegar el verano y ante el recrudecimiento de la enfermedad, parece que se acepta por la autoridad civil, como hecho consumado, la celebración pública de la rogativa, ante el apoyo de la primera autoridad militar de la provincia.

    Ello lo deduzco del comunicado que el prior agustino y la hermandad efectúa al Capitán General del estos Reynos para que asista a la procesión del viernes, día 18 de Julio de aquel año.


"El Prior, comisarios y demás individuos de la Ilustre Hdad. del Stmo. Cristo de San Agustín a VE LM y le ruega se sirva acudir a dicho templo mañana viernes 18 del corriente a las cinco en punto de la tarde para acompañar al Señor en la rogativa pública que ha de hacérsele con el interesante objeto de conseguir la cesación de los males que nos afligen y esperan de la notoria devoción y religiosidad de VE, que prestará gustoso su asistencia a tan piadoso como necesario acto; y a ello le serán reconocidos. La Hermandad se reunirá en la celda prioral.  Excmo. Sr. Capitán General de estos Reynos" (10).

    También se invitó al Ayuntamiento y a las demás órdenes religiosas y clero de la ciudad.

    Esta vez la procesión de rogativa acudió al Hospital de San Juan de Dios, donde estaban concentrados la mayor parte de los enfermos de cólera y allí permaneció la imagen del Cristo,probablemente en la capilla del hospital, hasta que cesó la enfermedad.

   Al año siguiente, expulsados los frailes de su convento el arzobispo determinó el traslado de la hermandad y de su Santa Imagen al cercano convento de las monjas clarisas franciscanas del Santo Ángel Custodio, situado en la desaparecida calle Angosta de la Botica, esquina con Cárcel Baja, donde se trasladaron el día 23 de septiembre de 1835. La primitiva iglesia del Santo Ángel había sido prácticamente destruida con la invasión francesa y se tuvo que reconstruir entre 1819 y 1830.  


Iglesia del Santo Ángel Custodio a principios de los años cuarenta del siglo XX, con la fachada modificada al abrir la Gran Vía.

    Sin embargo, no estaba aun muy segura en esas fechas la permanencia de la hermandad y de su imagen en su nueva sede del Santo Ángel, porque el 25 de mayo de 1837 se anuncia la subasta del convento y su iglesia para establecer en él una fábrica de sedas, y la desaparición del mismo de toda clase de emblemas y signos religiosos, ordenándose la demolición de la torre (11). Parece que no se llegó a producir ese derribo y las monjas y la hermandad continuaron en el convento. No ocurrió lo mismo con la antigua sede del convento de San Agustín, que en a principios de agosto de 1837 ya estaba derribado para formar una ámplia plaza, según comunica el contratista del derribo, Antonio Álvarez de Sotomayor en el Boletín de la Provincia. 

    Sin embargo, parece que la iglesia no se derribó al mismo tiempo que el convento de San Agustín y que el Cristo, en principio, no llevó su cruz de plata al convento de las franciscanas del Santo Ángel. Ello lo deduzco del inventario de la Exclaustración, publicado por el Boletín Oficial de la Provincia de 2 de enero de 1839, que enumera entre los bienes muebles que quedaban en la iglesia:

    Iglesia:  Cruz forrada de plata de la efigie del Santo Cristo de San Agustín; dos vestidos en las de Santa Clara y Santa Mónica; dos espejos grandes, dos cortinas encarnadas, dos atrileras, cuatro cornucopias doradas y mesa de piedra embutida en nogal y pies torneados".

    En la relación inventarial se relaciona sólo la cruz de plata de la efigie, pero no ésta, por lo que el Cristo (como sí lo hace con las imágens de Santa Clara y Santa Mónica al referirse a los vestidos puestos en ellas), por lo que parece que el Cristo de San Agustín pasó, en principio, al convento del Santo Ángel en una cruz de simple madera y así estaría, la menos, hasta 1839.
  
     La hermandad formada por elementos de la nobleza y burguesía granadina, durante los años cuarenta y cincuenta del siglo XIX, en su sede del Santo Ángel Custodio, va adquiriendo esplendor y gracias apostólicas e, incluso, por parte de la Monarquía, que con motivo de la mayoría de edad de la reina Isabel II se solicita el titulo de Real Hermandad, que le fue concedido en 1844. Dos años antes, en 1842, se ratifican y reforman los estatutos de la corporación y se sigue poniendo de manifiesto la imagen todos los viernes del año durante las décadas siguientes. 

    La Reina visitará la imagen en 1862, durante su estancia en Granada, y se declarará Protectora y Hermana Mayor Perpetua por Real Orden de 31 de diciembre de ese año. Al año siguiente S.S. el Papa Pío IX, concede diversas gracias apostólicas a la hermandad y cofrades. 

      Hay noticias en la prensa de la época de que por estas fechas de mediados de siglo y en la década anterior se celebran cultos solemnes en la Cuaresma con misa cantada con la asistencia de la música de la catedral, seguramente precedida de un quinario a las Cinco Llagas, como se celebraba los días antes de la Función del Voto. También, todos los viernes del año exposición del Santísimo y misa cantada. Así, según nos informa el periódico "Eco de Libertad" en agosto de 1854: "El día 6 principia la Novena al Stmo Cristo de San Agustín. A las 10,30 en el Ángel Custodio, será orador sagrado don José Durán. Para el día 6  función  de la Pasión y 5 Llagas, orador don Santiago Gutiérrez". Y en el número de 29 de noviembre "...en el Ángel Custodio misa de rogativa al Cristo de San Agustín. Predica Don Antonio Muñoz Baez. Quinario de la Pasión de N.S.J., se cantará “Jesús Amoroso” y “Miserere”. 

    Terminada la función y quinario de agosto se celebraban honras fúnebres por los difuntos de la hermandad. En esta época, desde 1852 a 1864 la hermandad la preside el arzobispo de Granada, D. Salvador José de los Reyes y con éste ministerio los cultos de la hermandad adquieren gran relevancia.

     Con estos cultos continuará la hermandad hasta finales del siglo con rogativas en la Guerra de Marruecos y en la epidemia de cólera de 1884. 

     Una solemne procesión de rogativas con la imagen del Cristo de San Agustín se celebra el jueves día 17 de marzo de 1898 con motivo de la Guerra de Cuba, salió a las cuatro de la tarde de la Catedral con las manguillas de todas las parroquias de la ciudad y cruz alzada del templo metropolitano, alumnos del seminario, beneficiados, canónigos y seglares con velas y, tras la imagen del Santísimo Cristo, el arzobispo D. José Moreno y Mazón, el Gobernador Civil, el alcalde, D. Eduardo Gómez y concejales, cerrando la comitiva la guardia civil a caballo. La procesión fue por las calles Marqués de Gerona, Mesones, Puerta Real y Carrera, hasta la iglesia de la patrona, la Stma. Virgen de las Angustias, donde se hizo la rogativa y regresó a la catedral por las calles de Reyes Católicos, Príncipe y plaza de Bibrambla. Una inmensa muchedumbre llenaba las calles del itinerario. 

     La hermandad padecía en los últimos tramos fineseculares y, especialmente, desde la Revolución "Gloriosa" de 1868, una apreciable decadencia; alrededor de cuarentas cofrades y otras tantas señoras formaban en sus filas (12)La rama femenina se  unificará con la masculina en 1890.


Cristo de San Agustín presidiendo la capilla mayor del Santo Ángel Custodio  en la calle Cárcel-Gran Vía. Siglo XIX

    Con altibajos entrará la hermandad en el siglo XX, aunque sus cultos tradicionales se mantenían e, incluso, llegada la Semana Santa, el Cristo de San Agustín junto con la Dolorosa del Convento del Santo Ángel se ponían en andas, como ocurrió en 1909; ese año eran comisarios de la hermandad D. Miguel de la Chica y Damas, D. Juan Hurtado Sánchez, Dª.Gracia Agrela López-Barajas, Dª. María Jiménez de la Serna y D. Eduardo Font L. Carbonero, pertenecientes a la alta burguesía granadina. Los cargos de la hermandad se renovaban en junta celebrada en el locutorio del convento al día siguiente de la función de agosto. El Ayuntamiento contribuyó a los gastos de los solemnes de la función del Voto,comenzando el Quinario a la temprana hora de las 7:30 de la mañana.

   Durante las dos primeras décadas del siglo XX los cultos se mantenían, como de costumbre y, en 1918, se convoca a petición de los fieles una rogativa al Santo Cristo Protector para implorar su protección por la terrible epidemia de gripe de ese año. Es significativo que los devotos se dirijan a la comunidad de franciscanas para esta rogativa; ello puede indicar que la hermandad estaba con cierta decadencia en esos momentos. En esta ocasión se abrió la iglesia todo el mes de noviembre de 7 a 9 de la mañana, con misa a las 8 y por la tarde de 16 a 18 horas, con funciones de rogativa (13)

   El Cristo por estos años veinte se colocaba en un altar presidiendo el presbiterio con profusión de luces y flores (de ello hay constancia en la prensa de 1923), cantándose el Miserere del maestro Palacios con la capilla de música de Vidal, que acompañaba a los motetes que entonaban tenores, como Leffebur Val o el propio Vidal.


     En el año 1925 eran comisarios de la hermandad D. Tomas García Ruiz y D. Miguel López Rodríguez-Acosta, José Jiménez de la Serna y Agrela, Concepción Jiménez de la Serna y Damas, Amalia Echevarría García y Angustias López Rodríguez- Acosta, es decir, la alta burguesía seguía adscrita a la hermandad (14). Ese año, terminada la función del Voto de la Ciudad se celebró por la hermandad otra a Santa Clara y la función de difuntos, cantándose el Miserere del Maestro Palacios con la música de la catedral.


Cristo de San Agustín en el atrio de la Universidad en 1953



El Cristo de San Agustín procesiona en Semana Santa

   Fue el Viernes Santo de 1929 en que el Cristo de San Agustín salió con la Hermandad de Ntra. Sra. de la Soledad de Santa Paula. Un artículo del periodista A. Garrido del Castillo en Granada Gráfica reflejaba el acontecimiento de esta forma:


"De las antiguas cofradías, la que ha dado la nota de mas emotividad ha sido la de la Soledad y Descendimiento de Santa Paula, que enriqueció su procesión con la admirable efigie del Cristo de San Agustín, presentada en trono inclinado, revestido con terciopelo negros con tal acierto y severidad que a su paso se inclinaba y enmudecía la muchedumbre".

   Procesionó inclinado en unas parigüelas con un reflector que iluminaba la imagen y acompañado por una sección de nazarenos con hábito negro. Ese año la procesión llevaba la capilla de música de la Catedral.

   No volvió a procesionar en la Semana Santa hasta el año 1953, para hacerlo el Jueves Santo desde el atrio de la Universidad con la nueva hermandad de los estudiantes, que pretendía fundarse en torno a la sagrada imagen, quizá fundiéndose con la hermandad del Cristo de San Agustín, bastante decaída en esos años; ese año lo acompañó una sección de nazarenos con hábito blanco y capillo morado. Una mala gestión de la nueva hermandad motivó que las monjas y la propia hermandad del Cristo denegaran la utilización de la imagen en la siguiente Semana Santa. (Véanse los pormenores de este suceso en la entrada de este blog de 21 de diciembre de 2013 sobre la hermandad de los estudiantes). 


 Cristo de San Agustín en 1953  
  
   En la década de los años treinta del siglo pasado la hermandad inició un sucesivo declive; aun, en 1936, seguía realizando la Función del Voto y se sabe los mayordomos de ese año: D. Fernándo Almansa, Marqués del Cadimo, D. Tomás Lucena López, D. José Tripaldi, Dª. Rosario Agrela, Dª Carmen Caballero Jiménez de la Serna y Dª. Cancepción Ortiz, es decir, tres caballeros y otras tres señoras (15). Probablemente, así lo determinarían los nuevos estatutos de 1902.

  En los aciagos años de inseguridad ciudadana que precedieron a la Guerra Civil, hicieron que las monjas franciscanas decidieran deshacerse de su sede en la nueva Gran Vía, lugar muy frecuentado esos años por manifestaciones políticas y anticlericales, y permutaron el convento, que fue demolido en 1933, y su solar sirvió para la construcción del Banco de España, que les proporcionó otro en la calle de San Antón, donde hoy permanecen. La fuentecilla que tenían en el claustro pasó a adornar los jardines que están delante del Castillo o Palacio de Bib-Ataubín.

     Después llegó la Guerra y todo quedó paralizado, sin poderse construir el nuevo convento en la calle de San Antón, por lo que las monjas y la hermandad se trasladaron al convento de la Encarnación de religiosas de la misma Orden, donde tuvieron su sede, al menos, hasta después de 1943 (ese año el Ayuntamiento les dio licencia para construir la iglesia). Por ello, las monjas y el Cristo permanerían en la Encarnación, al menos, hasta 1945, una vez terminado de construir su nuevo convento.  


Convento de la Encarnación, cuarta sede de la hermandad

  En el convento de la Encarnación encontramos a la hermandad celebrando su quinario y demás cultos en 1942, dónde renovó sus comisarios el día 9 de agosto de ese año (16), tras la Función del Voto, que seguramente no se celebró en los años de la II República. 


Nuevo convento del Santo Ángel Custodio en la calle de San Antón, última sede de la hermandad desde 1945

Los años de la decadencia

     La Hermandad, cuando regresa al nuevo convento de la calle de San Antón, allá por 1944, acentúa su decadencia. Las últimas noticias que poseo de la celebración de la Función del Voto de la ciudad son de 1953, año al que nos hemos referido en el que la imagen participó en la Semana Santa. Ese año, D. Antonio Gallego y Burín, ilustre profesor e investigador de historia y arte, Director General de Bellas Artes, que había sido alcalde de Granada, aparece como hermano mayor honorario de la hermandad; presidió la referida función, junto con el decano de Medicina, Doctor Ortíz de Landázuri.

  Seguramente, algunos cultos se mantuvieron en los años siguientes, entre ellos la Función del Voto, pero el número de hermanos fue en progresiva disminución, hasta quedar la hermandad en los años ochenta del pasado siglo sin actividad apreciable.

El espléndido resurgir
     
    Será el 1 de mayo de 1988, cuando un grupo de jóvenes se inscriben en la hermandad y de acuerdo con los escasos hermanos que quedaban de esta antigua corporación y las hermanas franciscanas, deciden revitalizarla. En esta etapa se modifican las reglas de la hermandad para adaptarlas al nuevo carácter penitencial.

       Será el primer intento de restaurar una antigua hermandad y devoción en Granada. De las 12 hermandades penitenciales que en la década de los años ochenta se van a fundar en Granada, la del Santísimo Cristo de San Agustín será la única que recuperará una de las muchas hermandades de la rica historia cofradiera de la ciudad. Las restantes prefirieron o no supieron rescatar del olvido muchas hermandades penitenciales de gran peso en nuestra historia, como la Hermandad de la Vera Cruz o la de Jesús Nazareno de los Mártires, por citar algunas de las que voy subiendo en este blog. La escasa  cultura cofrade que ha existido hasta nuestros días hicieron el resto, surgiendo hermandades de nuevo cuño sin tradición histórica ni devocional, teniéndose, en muchos casos, que elegir advocaciones "por sorteo" o copiando las de determinada fama de otras ciudades, quedando en el olvido las grandes devociones históricas granadinas. 

    No ocurrió así con esta del Santo Crucifijo de San Agustín. En la Cuaresma de 1989 se produce el primer acto público de esta última etapa: el Vía Crucis penitencial con la imagen de Jesús Nazareno de las Penas, que la hermandad incorporará como titular. El día 10 de noviembre de dicho año fueron aprobadas las nuevas reglas por la autoridad eclesiástica con el título de:


Nazareno de las Penas, también titular de la hermandad 


Muy Antigua, Real e Ilustre Hermandad del Santísimo Cristo de San Agustín, Jesús Nazareno de las Penas, Nuestra Madre y Señora de la Consolación y Santo Ángel Custodio. 

  La hermandad incorporaba a Ntra. Sra. de la Consolación como titular mariana. Esta advocación, de gran tradición franciscana (no olvidemos que la Hermandad de la Vera Cruz del convento de San Francisco procesionaba esta advocación y las mismas monjas del convento veneraban una imagen en la clausura). En principio, se puso al culto por la hermandad a la Dolorosa del convento, con la idea de hacer inmediatamente otra imagen de la Virgen para sustituirla, que fue encargada al escultor sevillano Antonio J. Dubé de Luque y bendecida en la Cuaresma de 1990. La hermandad en tan escaso tiempo presentaban un  vigor difícil de superar (17).


Dolorosa del convento del Santo Ángel primera a la que dio culto la hermandad

    Jesús Nazareno de las Penas, imagen del último tercio del siglo XVIII, ( relacionada con el escultor Felipe González), que las monjas veneraban, fue expuesto al culto por la hermandad, tras el Vía Crucis que hemos referido. Por último, se incorporó al título el Santo Ángel Custodio, titular del convento que acogió a la hermandad por aquellos años convulsos de la Exclaustración. Dos imágenes del Ángel tiene el convento: la primitiva realizada por Alonso Cano, que presidió la portada del antiguo convento y hoy se encuentra en el claustro, y la que corona el retablo del altar mayor, relacionada con los Mora, quizá de Diego de Mora. 


Paso del Cristo en su salida procesional de 1996
    
    También, se empezó a realizar el paso del Cristo, según diseño de Dubé de Luque, en el que se empezó a procesionar la imagen en su primera salida de esta etapa, el Lunes Santo de 1993. Cinco años habían transcurrido desde el inició del nuevo auge de la hermandad y Granada pudo contemplar en sus calles la efigie del Sagrado Protector por tercera vez en el siglo XX, con sus nazarenos de hábito negro y largos cirios color tiniebla en la cintura, guiados por el son de la campana del muñidor que encabeza el cortejo. El campanil de las monjas dobla al Santo Cristo muerto con sones fúnebres, mientras se aleja por la calle de San Antón envuelto en incienso y entre los sones lastimeros de su música de capilla. Todos los Lunes Santos se repite esa despedida de su templo para hacer la estación de penitencia y, también, al regresar a la luz de la Luna de la madrugada del Martes Santo.





Paso de palio de Ntra. Sra. de la Consolación


     En los años siguientes, se completó el paso del Señor, en caoba y orfebrería de plata , y se empezó a realizar el paso de palio de Ntra. de la Consolación en "Sacra Conversación" con María Magdalena y San Juan Evangelista, que salió por vez primera a realizar la estación de penitencia el Lunes Santo de 2008.  



     Pocos años después de la reorganización de la hermandad, en 1996, reforma sus reglas para adaptarlas al los decretos diocesanos, adquiriendo el carácter de sacramental que hoy ostenta. Uno de los símbolos de este carácter y verdadero titular de la hermandad, el Santísimo Sacramento, atributo simbólico que se enseñorea en el paso del Cristo, donde en el frontal del canasto se procesiona el Pelícano Sagrado, alimentando a sus crías con su cuerpo y con su sangre. 


Paso del Cristo de San Agustín con el Pelícano alimentando a sus crías, símbolo Eucarístico

          En el año 2001 se incorpora la imagen de San Juan Evangelista, realizada por Antonio Dubé de Luque y, en 2007, se realiza la Magdalena por el onubense Elías Rodríguez-Picón. A ambas imágenes se le da culto en la capilla de Ntra. Sra. de la Consolación y procesionan con Ella en su paso de palio, formando lo que se conoce como la "Sagrada Conversación".





     No queremos extender más en la historia contemporánea de esta antigua hermandad, puesto que el objeto primordial de los artículos de este blog es dar a conocer el devenir histórico de nuestras antiguas hermandades sin entrar en otros pormenores del tiempo actual. 





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1. HENRÍQUEZ DE JORQUERA, Francisco, Anales de Granada, tomo II, pág. 751. Edición de D. Antonio Marín Ocete. Granada 1934.

2. DE LA CHICA BENAVIDES, Fray Antonio, Gazetilla Curiosa o Semanero Granadino, papel XVIII.

3. LÓPEZ MUÑOZ, Juan Jesús y Miguel Luis, SZMOLKA CLARÉS, José y CASTÓN BOYER, Pedro, Granada y el Cristo de San Agustín, págs. 101 y sig. Granada 1994.  

4. Archivo Histórico del Arzobispado de Granada, legajo 25 f, pieza 12.   

5. SZMOLKA CLARÉS, José, Historia de una bendita realidad II. Boletín "El Muñidor", Sept-Oct. 1993. 
        
6. LÓPEZ MUÑOZ, Juan Jesús y Miguel Luis, SZMOLKA CLARÉS, José y CASTÓN BOYER, Pedro, opus cit, pág 112 y 118.

7. DIARIO DE GRANADA  de 17 de marzo de 1809.

8. LÓPEZ MUÑOZ, Juan Jesús y Miguel Luis, SZMOLKA CLARÉS, José y CASTÓN BOYER, Pedro, Opus cit. pág. 128.

9. BOLETÍN OFICIAL DE LA PROVINCIA DE GRANADA  de 22 de octubre de 1833.

10. ARCHIVO DE LA REAL CHANCILLERÍA DE GRANADA, caja 4.368, pieza 89. 

11. BOLETÍN OFICIAL DE LA PROVINCIA DE GRANADA  de 25 de mayo de 1837.

12. SZMOLKA CLARÉS, José, Historia de una bendita realidad II. Boletín "El Muñidor", Enero-Febrero. 1995.

13. LA GACETA DE SUR de 30 de octubre de 1918.

14. EL DEFENSOR DE GRANADA  de 6 de agosto de 1925.

15. Periódico "IDEAL" de 7 de agosto de 1936.

16. El citado periódico de 9 de agosto de 1942.

17. Página web de la hermandad,                        www.cristodesanagustin.com/